Desde hace bastantes años tengo una afición o manía o llamese como se quiera. Por donde quiera que voy, voy "comprando casas" (en mi imaginación, claro está, ya que mi poder adquisitivo me da solo para pagar una y a plazos). Me gusta fantasear cuando veo una casa, que por su arquitectura, color, decoración, jardín, situación o cualquier cosa me llame la atención, con que la voy a comprar o que me voy a construir una igual y así pues tengo casas por todo el mundo. Mi familia se burlan de mi bastante y cuando veo una casa que me gusta , me dicen : Pues, ale compratela también. Mis 3 últimas "compras" han sido en Cadiz. Veanse las fotos.
miércoles, marzo 26, 2008
martes, marzo 18, 2008
Cadiz II
Por la tarde visitamos El Puerto de Santa María. Es un pueblo enorme y como todos los de Cadiz muy animado. Estaban preparandose para la procesión del domingo de Ramos que inicia la Semana Santa. Aquí descubrimos las riquísimas patatas fritas
hechas en el acto en los puestos ambulantes. Te las venden en unos cucuruchos de cartón por un euro y no pudimos resistir la tentación de repetir tres veces. A las 21:00 horas comenzó la procesión. Mario puesto en primera fila estaba alucinado pues era la primera vez que la veía. Hay que decir que aunque es muy bonita, e impresiona como la mayoría de procesiones de España, no hay el silencio y la austeridad que se
vive en las de Castilla-León por ejemplo. Esta iba un poco "a su aire". La gente que es muy alegre y dicharachera no paraba de hablar, de comentar, de saludarse y de decirle piropos a la virgen (lo que es muy normal en Andalucía) y lo hacen con mucha gracia.
Para cenar nos recomendaron un sitio llamado Romerijo, especializado en frituras, pescados y
cocedero de marisco. Cenamos muy bien por no mucho dinero ya que la comida se compra por cuartos de kilo y además si te sirves tu es mas económico. Vas al mostrador pides lo que quieres y te lo dan en cucuruchos de cartón que luego te llevas a la mesa y allí te lo comes. Pero si prefieres que te lo sirvan los camareros en platos también se puede aunque es mas caro.
Cadiz I
Ya hemos vuelto de Cadiz, como siempre con mucha pena. Y los niños mas tristes aún pues ellos
en la playa lo han pasado fenomenal. Mario descubrió las procesiones y la gastronomía gaditana y decía que quería quedarse allí a vivir. Nos hemos alojado en Rota donde hay una playa muy buena que se llama Playa de la Costilla. Por allí es muy típica la fritura de pescados, los chocos, las tortillitas de camaron
es, las patatas aliñás. Nos aconsejaron que para ir a Cadiz fueramos al puerto de Rota y cogieramos un barco (allí lo llaman catamarán aunque no lo es). A los niños le encantó, nosotros llegamos mareadísimos y eso que no nos mareamos nunca
. Se balancea exageradamente. Tarda unos 25 minutos en realizar el trayecto, suponiendo que saliese puntual pero como siempre sale 20 minutos tarde, pues en total se pierde una hora entre que compras el ticket, etc. La tarifa es de casi 4 euros. Cadiz es muy bonito y tiene mucho ambiente, para comer...pues mas de lo mismo. Me ha llamado mucho la atención en todos los sitios donde hemos estado el fervor religios
o tan grande que tienen. Todas las calles tienen nombres de santos, de cristos y de vírgenes. Y en muchísimas fachadas de casas y de calles hay cuadros religiosos hechos con azulejos, algunos son pequeños altares. Nos sorprendió en mitad de una calle un pasacalles con gentes vestidas de el siglo XIX, unos iban de soldados,
otros de autoridades eclesiásticas y los hombres y mujeres de época.
Gritaban: ¡Viva la Pepa! (La Pepa es como se conoce a la Constitución de Cadiz, proclamada el 12 de marzo de 1812). Nos ha hecho muy buen tiempo, 29 º C parecía que estabamos en verano. Durante todo el viaje hemos llevado un perfume constante a la flor del naranjo, el azahar, pues es muy común ver los naranjos por todas partes, adornando calles y plazas y dejando un suave aroma que lo embriaga todo.
jueves, marzo 13, 2008
martes, marzo 11, 2008
Mi Buhardilla
Hace bastante que no actualizo y es que estamos en semanas de examenes y evaluaciones. Hasta esta tarde no he terminado, ha sido agotador. Por las mañanas las clases y por las tardes las sesiones de evaluación y entre medias corregir examenes sin parar (hasta los fines de semana).
Pongo unas fotos de como era mi buhardilla antes cuando ejercía de trastero y como es ahora después de la monumental obra que nos ha costado, sangre, sudor y lágrimas (osea tiempo, trabajo y dinero). Pero por fín estamos empezando a sentir que es una pieza mas de la casa y a estar cómodos en ella.
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